lunes, 9 de enero de 2012

Taller: Las categorías del relato según Todorov

Sin duda, puede considerarse al lingüista francés, de origen búlgaro, Tzvetan Todorov como un humanista contemporáneo. Estudió con interés la filosofía del lenguaje, disciplina que concibió como parte de la Semiótica. De su obra teórica destaca la difusión del pensamiento de los formalistas rusos, el movimiento intelectual que marcó el nacimiento de la teoría y la crítica literaria como disciplinas autónomas (teniendo como objeto de estudio la «literariedad», es decir, la propiedad esencial de toda obra literaria) y que también tuvo su influencia en la evolución de los estudios lingüísticos.

Todorov habló por primera vez de Narratología para poner nombre al estudio de los elementos fundamentales de la narración y propuso trabajar sobre dos grandes niveles:

- La historia, que es el conjunto de acontecimientos desarrollados por los personajes y que comprende una lógica de las acciones y una sintaxis de los personajes.
- El discurso o la manera en que son narrados los acontecimientos, que recoge los tiempos, los aspectos y los modos del relato.

Se reconoce como una gran aportación a la teoría de la literatura su Introducción a la literatura fantástica (1970), quizás porque es la obra que mejor condensa las ideas para llegar a definir lo que es la literatura fantástica. Para empezar, descarta que sea un género y afirma que se puede manifestar en cualquier tipo de obra, ocurriendo cuando el lector es incapaz de descartar completamente lo inverosímil. Todorov diferencia tres categorías dentro de la ficción no-realista: lo maravilloso, lo insólito y lo fantástico. Cada uno de estos géneros se basa en la forma de explicar los elementos sobrenaturales que caracterizan su manera de narración.

Si el fenómeno sobrenatural se explica racionalmente al final del relato, estamos en la categoría de lo insólito. Lo que a primera vista parecía escapar a las leyes físicas del mundo tal y como lo conocemos no es más que un engaño de los sentidos que se resolverá según estas mismas leyes.

Al contrario, si el fenómeno natural permanece sin explicación cuando se acaba el relato, entonces nos encontramos ante lo maravilloso. Tal sería el caso de los cuentos de hadas, las fábulas y las leyendas. Los detalles irracionales forman parte tanto del universo como de su estructura.

Para Todorov, la categoría de fantástico se encuentra entre lo insólito y lo maravilloso, y solo se mantiene el efecto fantástico mientras el lector duda entre una explicación racional y una explicación irracional. Una vez acabada la narración, el texto es insólito si tiene explicación y maravilloso si no la tiene. Según él, lo fantástico no ocupa más que "el tiempo de una incertidumbre", hasta que el lector opte por una solución u otra. Lo fantástico es la duda experimentada por un ser que sólo conoce las leyes naturales frente a un acontecimiento aparentemente sobrenatural, un espacio en equilibrio entre lo insólito y extraño, pero realista, y lo maravilloso.

Por tanto, el lector se topa con el elemento fantástico con mayor frecuencia de lo esperado, incluso en una obra que pretende ser realista. En la literatura se refleja la experiencia de vivir, que también es caminar por un territorio fronterizo entre conocimento y creencia.

1 comentario:

Laura Saucedo dijo...

Muy bien explicado, vale. Sirve para comprender aquellas obras que parecen hilarantes y te siembran la duda linea a linea. Faltó explicar un poco lo del realismo pero sería como entrar en una vanguardia muy extensa.
Lo fantástico y lo maravilloso.
Una obra para tener en cuenta y terminar de comprender este tema es "la confesión póstuma".