domingo, 8 de junio de 2008

Felices cuatro meses

El tiempo transcurre deprisa, pero lo estamos aprovechando. Tengo la enorme fortuna de poder pasar todos los días junto a mis dos chicas y disfrutar viendo cómo crece Irene, que ya supera los cinco kilogramos y ha cumplido cuatro meses. En el carácter, cada vez se parece más a su madre; es tan alegre y activa como ella. Físicamente, a las pruebas me remito: a continuación, Irene entre sus papás cuando eran pequeños.



Resulta enternecedor cómo sonríe cuando nos ve, cómo busca el juego, llamándonos con su vocecita. Esta mañana me pasó algo muy curioso. Fui a comprar la prensa y la llevé conmigo para pasearla. En el camino se durmió. Cuando me detuve en el quiosco para recoger el periódico, empezó a reírse de forma sonora para llamar mi atención. Me volví y me estaba mirando, bien despierta. Sólo quería que la mirase y correspondiese a sus atenciones. Los demás clientes del quiosco la contemplaban asombrados por sus reacciones, teniendo tan solo cuatro meses. Luego, volvió a dormirse.

También le encanta poner a prueba su garganta con grititos y chillidos contenidos. A veces parlotea sola, sobre todo cuando tiene mucho sueño y le apetece dormirse. Mientras habla, si te acercas, te mira y te sonríe, aunque siga a lo suyo, como diciendo: "te he visto". Otras veces habla con sus juguetes. Ha aprendido a balancear la hamaquita y contempla cómo se mueven los muñecos que cuelgan del arco que la rodea y se parte de risa con ellos.

Sigue enfadándose consigo misma porque intenta hacer más de lo que puede. Quiere coger los objetos que ve pero aún no coordina los movimientos de sus manos perfectamente. Hace dos semanas no era capaz de mantener sujetas las cosas que ponías a su alcance. Ya las mueve a su antojo y dirige las manos hacia ellas para cogerlas. No sólo las manos, sino también las piernas. Demuestra mucha fuerza: se intenta incorporar y flexiona las piernas para ayudarse. En este vídeo, grabado durante la celebración del cumpleaños de su primita Pilar, Irene juega con un montón de globos sin agobiarse en ningún momento.



También ha aprendido a jugar a cosas más complicadas. Le gusta jugar a "pegar puñetazos" a su papá (vaya carcajadas que suelta) y empieza a entender en qué consisten las persecuciones y el escondite. Ayer, en el último trayecto de tren entre Madrid y Valladolid, estuvo jugando con su madre a girar la cabeza entre la ventanilla y ella. Cuando se enfrentaba a mamá, ésta la hacía reír con algún sonido o gesto, hasta que llegó a anticiparse y ya se estaba riendo antes de volver la cabeza del todo.

En realidad, se ríe y divierte con suma facilidad. Lo que más le fascina es que le hagan caso y jueguen con ella a lo que sea, incluso aunque implique cosas que no le agradan tanto, como sorprenderla con un paño que le tapa la carita. Todo para ella es un juego. Y quiere jugar sin parar.

8 comentarios:

Violeta dijo...

Esta para comerselaaaaaaa!!! dejadme un poquito de Ireneeeee!! Ainss!! Que risa más contagiosa!! Me han encantado los videos, gracias por compartirlos con nosotros!!

Besos a los tres!! Cada día es más y más guapa.

Cris dijo...

Je,je,je!!! Como se le cae la baba a este padre!
Me han encantado los videos!!
besos

J.E. Alamo dijo...

Me recuerdas a mí con Sarah. Ahora tiene seis años y la relación es distinta pero igual de maravillosa. POcas cosas hay más satisfactorias en la vida. Un abrazo, Padrazo (¡Vaya rima!)

Carlos dijo...

Ríete ahora, ríete ahora, porque cuando cumpla nueve años más te vas a enterar...

Con cariño, tus editores que te quieren.

P.D.- La niña está preciosa, pero quita la baba de la cámara antes de subir los videos al youtube.

Javier Márquez dijo...

¡Qué preciosidad de chiquilla!

Amigo José Ángel, he leído tus crónicas de la Feria del Libro y demás escritos recientes, y ya sabes que por circunstancias varias ando bastante apretado de tiempo, pero es ante semejante criatura no hay quien se resista. ¡Qué alegría de vida con una sonrisa así cada mañana...!

Enhorabuena a esos orgullosos papás...

José Angel Muriel dijo...

Ya no sé qué hacer con la baba... ¿Han inventado algo para eso? :D

Anónimo dijo...

Qué monada de nena! Qué risa más contagiosa!!! Y además es clavadita a ti, no se puede negar!

Besos
Begoña

José Angel Muriel dijo...

Al final todos coinciden. :D Pero, si os fijáis, se parece a la madre bastante.