sábado, 17 de abril de 2010

Reflexiones de un ególatra: El año de los temblores

Todos nos hemos volcado con las víctimas del terrible seísmo que azotó Haití a principios de año y tuvimos algún gesto de apoyo o nos estremecimos con la noticia. Lamentablemente, las cifras de afectados tampoco han sido insignificantes en otras catástrofes acaecidas posteriormente y no debemos olvidar que estos desastres sacuden habitualmente a los más pobres, precisamente por vivir en condiciones más desfavorables y encontrarse menos protegidos.

En cualquier caso, una multitud de rumores se ha cernido sobre lo que ha venido pasando en Haití, algo que ninguna crónica ha conseguido explicar, pues el país ha quedado devastado e inmerso en un enorme caos.

No tengo datos para apoyar ninguna hipótesis ni pretendo ser alarmista, pero me llama mucho la atención, aparte del gran número de fallecidos y danmnificados en algunos casos, la siguiente relación de acontecimientos:

Haití, 12/01/2010. Terremoto de 7 grados en la escala de Richter con réplicas.
Chile, 27/02/2010. Terremoto de hasta 8,5 grados en la escala de Richter y casi 3 minutos de duración, con tsunami y fuertes réplicas.
Chile, 11/03/2010. Nuevo terremoto de 6,9 grados en la misma zona.
Taiwán, 4/03/2010. Terremoto de 6,4 grados.
Turquía, 8/03/2010. Terremoto de 6 grados.
Islandia, 21/03/2010. Erupción de volcán bajo glaciar.
Baja California, 4/04/2010. Terremoto de 6,9 grados.
Indonesia, 6/04/2010. Terremoto de 7,8 grados con tsunami.
China, 14/04/2010. Terremoto de 7,1 grados.

En tres meses se ha sucedido una serie de fuertes terremotos en distintos puntos del planeta con consecuencias graves. ¿Está la Tierra enfadada? ¿Estamos asistiendo a un ciclo de cambios geológicos? Lo que está ocurriendo este año tal vez solo se deba a que los fenómenos telúricos, en su curso natural, han coincidido y han hecho notar sus efectos. Pero recuerda terriblemente el argumento de algunas películas de Hollywood, en las que las catástrofes se suceden hasta que termina averiguándose que tienen un origen común.

Algunas ideas que se manejan en internet se aproximan a la ciencia ficción, poniendo como posibles causas de los seísmos los experimentos fallidos del CERN o ataques premeditados de Estados Unidos con bombas de ondas de choque del HAARP (Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia, en Alaska). Ambas teorías no dejan de apoyarse en especulaciones (uno de los terremotos que hemos destacado ha afectado parcialmente a Estados Unidos) y no llego a comprender si tendría sentido o podría haber un propósito como para dar la razón a sus defensores.

Pero también es verdad que los medios aún no han alentado ninguna explicación para esta cadena de catástrofes. ¿Es normal? ¿Es casualidad? ¿O está pasando algo más y no nos estamos enterando?

2 comentarios:

Agencia dijo...

Querido José Ángel: la literatura, y más en concreto un buen amigo mío, sugiere (antes que los magnates de Hollywood) ciertas explicaciones sobre estos hechos, relacionadas con las profecías mayas, que no tienen desperdicio. Lo hace en su novela El Sexto Sol, de Hera Ediciones, y desde aquí te recomiendo su lectura y disfrute.
Javier Abelardo.

José Angel Muriel dijo...

Gracias por la recomendación, Javier.

Al parecer, todo esto tiene explicación científica. Las placas tectónicas, siguiendo ciclos geológicos que somos incapaces de medir, se están moviendo en todo el planeta, provocando esta cadena de fenómenos sísmicos y volcánicos.