viernes, 2 de febrero de 2007

Colaboraciones: Quauhtemallan, de Mª del Águila Boge


Katun Once Ahau
Llegada de los españoles al Mayab.
Popol Vuh





Todo estaba en calma, en silencio.
Y fue creada Quauhtemallan
con todo el esplendor
de la mano de Gucumatz.

A imagen y semejanza
Dios hizo al hombre.
En Tikal el hombre se hizo Dios.
Construyó ciudades Torres de Babel
hasta alcanzar el cielo.

En lo alto estaba el Gran Chilám
los brazos extendidos
con cetros de obsidiana.
Brillaba al ascendente sol
Quauhtlehúantl su hüipil de oro.

Pero vinieron los Dzules
y todo lo deshicieron.
Para que su flor viviese
dañaron la flor de los otros.

Mas volverán Ah-Kantenal e
Ix-Puxyolá para arrojarlos
de la superficie de la Tierra.

Abajo el pueblo rezaba a Chac dios de
la lluvia y a Shuetle dios del Fuego.
Bebiendo balché danzaron incansables
hasta atraer las lluvias torrenciales
que anegaron a Beatriz La Sin Ventura.

Pereció entre Tecpán e Iximché
entre el Volcán del Fuego
y el Volcán del Agua.

Después de aquel invierno volvió
la eterna primavera a Guatemala
y las vírgenes cautivas
salieron del cenote hechas quetzal.

En noches de Luna llena
la espada de Alvarado brilla
mitad blanca mitad roja.
Echan chispas los cascos de su caballo
por las calles de piedra de la Antigua
buscando a su Beatriz la sin Ventura.

Guatemala. Enero de 1990.
Poemas a Iberoamérica
Publicado con la autorización expresa de la autora.