La Verdad no existe.
Todos interpretamos la Realidad.
No tenemos opción.
Apuntes y excentricidades de un escritor. Un rincón para quienes quieran comentar algo de literatura... y otros temas, ¿por qué no?
Siempre me ha gustado el cine. Si no he podido asistir a los estrenos en las salas, he procurado ver las películas después en el sofá de mi casa, desde las cintas VHS y los videoclub hasta los DVD y las plataformas actuales. Durante todos estos años he vivido experiencias inolvidables gracias a la gran pantalla y al televisor.
Perdí la cuenta pero vi más de diez veces En busca del Arca Perdida, historia con la que me sentí un intrépido aventurero al lado de Indiana Jones y con la ayuda de su extraordinaria banda sonora, que encaja a la perfección con cada segundo del metraje, desde que empieza hasta que acaba.
Disfruté con los dinosaurios de Jurassic Park, que ilustraban la novela que había leído previamente con placer y hacían realidad lo que muchos habían imaginado.
Sentí auténtica tensión de diferentes maneras deleitándome con Con la muerte en los talones, Tiburón, Los Intocables de Eliot Ness, Fallen, Seven y Monstruoso.
Me sorprendieron los giros de guión de El golpe, Doce monos, The Game, El sexto sentido, Incautos y Crash, así como el original montaje de Pulp fiction, El efecto mariposa y Al filo del mañana.
Me conmovieron los personajes de Big, Cadena perpetua, Shine, Forrest Gump, El Show de Truman, Una cuestión de tiempo y Campeones.
Me partí de risa como nunca antes con Los Cazafantasmas, La Máscara, Algo pasa con Mary, Full Monty, El gran Lebowski, Shrek y Deapool & Wolverine.
Me trasladé a otro mundo con Matrix, Amélie, Big Fish, Apokalypto, Ágora y Avatar.
Tuve que reflexionar sobre lo que significaba vivir en el mundo actual con Concursante y descubrí que el espacio y el tiempo podían interpretarse de otra manera con La llegada.
Incluso viví nuevas emociones cuando por fin vi a los superhéroes cuyas historietas había leído desde la niñez en productos como Spiderman y Spiderman 2, Vengadores y Vengadores: Infinity War. Llegué a pensar que nada podría superar a la experiencia de Vengadores: End Game y Spiderman No Way Home.
Pero entonces llegó Spiderman: Un nuevo día.
Desde el primer minuto la película conectó conmigo y yo conecté con la película. Cada escena, cada expresión me mantenía en un estremecimiento continuo debido a la diversión que me embargaba. Me hizo sentir algo que nunca había vivido y que es difícil de explicar. Por fin vi en la pantalla aquello que durante tantos años habían recreado las viñetas de los cómics. El superhéroe que tanta admiración ha despertado siempre. Teníamos frente a nosotros al auténtico Spiderman y al auténtico Peter Parker simultáneamente, con problemas personales, con sufrimiento y sacrificio, con un poder enorme que tenía que contener para no hacer daño a sus oponentes, con una cantinela de frases y chistes que hacían mella en los rivales... En lo que se refiere a cómo me ha afectado personalmente y a las sensaciones que me ha provocado, creo que esto sí que resulta imposible de repetir. De hecho, en una segunda visión, que también he disfrutado, ya no ha sigo igual.
Pero estoy muy satisfecho.
Doce hombres sin piedad (Twelve angry men, 1957)
Sidney Lumet
Con la muerte en los talones (North by Northwest, 1959)
Alfred Hitchcock
El tiempo en sus manos (The Time Machine, 1960)
George Pal
Charada (Charade, 1963)
Stanley Donen
La huella (Sleuth, 1972)
Joseph L. Mankiewicz
El golpe (The sting, 1973)
George Roy Hill
El hombre que quiso ser rey (The man who would be king, 1975)
John Huston
Tiburón (Jaws, 1975)
Steven Spielberg
Encuentros en la Tercera Fase (Close encounters of the Third Kind, 1977)
Steven Spielberg
Un puente lejano (A bridge too far, 1977)
Richard Attenborough
El primer gran asalto al tren (The first great train robbery, 1978)
Michael Crichton
Alien (1979)
Ridley Scott
Kramer contra Kramer (Kramer vs Kramer, 1979)
Robert Benton
Aterriza como puedas (Airplane!, 1980)
Jim Abrahams, David Zucker, Jerry Zucker
Brubaker (1980)
Stuart Rosenberg
El imperio contraataca (Star Wars. Episode V: The Empire Strikes Back, 1980)
Irvin Kershner
En busca del arca perdida (Raiders of the lost ark, 1981)
Steven Spielberg
Excalibur (1981)
John Boorman
La cosa (The Thing, 1982)
John Carpenter
Poltergeist (1982)
Tobe Hooper
Tron (1982)
Steven Lisberger
Greystoke: la leyenda de Tarzán, el rey de los monos (Greystoke: the legend of Tarzan, Lord of the Apes, 1984)
Hugh Hudson
Los Cazafantasmas (Ghost Busters, 1984)
Ivan Reitman
Top Secret (1984)
Jim Abrahams, David Zucker, Jerry Zucker
Golpe en la Pequeña China (Big trouble in Little China, 1986)
John Carpenter
Los inmortales (Highlander, 1986)
Russell Mulcahy
Los Intocables de Eliot Ness (The Untouchables, 1987)
Brian de Palma
Big (1988)
Penny Marshall
Indiana Jones y la Última Cruzada (Indiana Jones and the Last Crusade, 1989)
Steven Spielberg
La hoguera de las vanidades (The bonfire of the vanities, 1989)
Brian de Palma
Terminator 2: El juicio final (Terminator 2: Judgment Day, 1991)
James Cameron
Atrapado en el tiempo (Groundhog Day, 1993)
Harold Ramis
Cadena perpetua (The Shawshank Redemption, 1994)
Frank Darabont
Forrest Gump (1994)
Robert Zemeckis
La Máscara (The Mask, 1994)
Chuck Russell
Pulp Fiction (1994)
Quentin Tarantino
Stargate (1994)
Roland Emmerich
Doce monos (12 monkeys, 1995)
Terry Gilliam
Shine (1996)
Scott Hicks
Abre los ojos (1997)
Alejandro Amenábar
Cube (1997)
Vincenzo Natali
El indomable Will Hunting (Good Will Hunting, 1997)
Gus Van Sant
El mundo perdido (The lost world, 1997)
Steven Spielberg
Full Monty (The Full Monty, 1997)
Peter Cattaneo
Mejor imposible (As good as it gets, 1997)
James L. Brooks
The game (1997)
David Fincher
Algo pasa con Mary (There's something about Mary, 1998)
Peter y Robert Farrelly
El gran Lebowski (The Big Lebowski, 1998)
Joel Coen
El show de Truman (The Truman Show, 1998)
Peter Weir
Fallen (1998)
Gregory Hoblit
Más allá de los sueños (What dreams may come, 1998)
Vincent Ward
Arlington Road (1999)
Mark Pellington
Cómo ser John Malkovich (Being John Malkovich, 1999)
Spike Jonze
El sexto sentido (The Sixth Sense, 1999)
M. Night Shyamalan
Matrix (The Matrix, 1999)
Andy Wachowsky
Chocolat (2000)
Lase Hallström
El protegido (Unbreakable, 2000)
M. Night Shyamalan
Gladiator (2000)
Ridley Scott
Amélie (Le fabuleux destin d'Amélie Poulain, 2001)
Jean-Pierre Jeunet
Moulin Rouge (2001)
Baz Luhrmann
Shrek (2001)
Andrew Adamson
Vidocq: el mito (Vidocq, 2001)
Pitof
Big Fish (2003)
Tim Burton
Master and Commander: Al otro lado del mundo (Master and Commander: The far side of the World, 2003)
Peter Weir
Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra (Pirates of the Caribbean: The Curse of the Black Pearl, 2003)
Gore Verbinski
Crash (2004)
Paul Haggis
Incautos (2004)
Miguel Bardem
El efecto mariposa (The butterfly effect, 2004)
Eric Bress
Los Increíbles (The Incredibles, 2004)
Brad Bird
Spider-man 2 (2004)
Sam Raimi
16 calles (16 blocks, 2006)
Richard Donner
300 (2006)
Zack Snyder
Apokalypto (2006)
Mel Gibson
El ilusionista (The ilusionist, 2006)
Neil Burger
Pequeña Miss Sunshine (Little Miss Sunshine, 2006)
Jonathan Dayton
Concursante (2007)
Rodrigo Cortés
Monstruoso (Cloverfield, 2008)
Matt Reeves
El curioso caso de Benjamin Button (The curious case of Benjamin Button, 2008)
David Fincher
Iron Man (2008)
John Favreau
Slumdog Millionaire (2008)
Danny Boyle
Ágora (2009)
Alejandro Amenábar
Avatar (2009)
James Cameron
Sherlock Holmes (2009)
Guy Ritchie
Enredados (Tangled, 2010)
Byron Howard, Nathan Greno
MegaMind (2010)
Tom McGrath
Kick-Ass: listo para machacar (Kick-Ass, 2010)
Matthew Vaughn
Vengadores (The Avengers, 2012)
Joss Whedon
Una cuestión de tiempo (About time, 2013)
Richard Curtis
Al filo del mañana (Edge of tomorrow, 2014)
Doug Liman
La gran apuesta (The big short, 2015)
Adam McKay
La llegada (Arrival, 2016)
Denis Villeneuve
Capitán América: Civil War (Captain America: Civil War, 2016)
Anthony y Joe Russo
Doctor Strange (Doctor Strange, 2016)
Scott Derrickson
Bohemian Rhapsody (Bohemian Rhapsody, 2018)
Bryan Singer
Campeones (2018)
Javier Fesser
Green Book (Green Book, 2018)
Peter Farrelly
Vengadores: Endgame (Avengers: Endgame, 2019)
Anthony y Joe Russo
Spiderman: Sin camino a casa (Spider-man: No Way Home, 2021)
Jon Watts
Deadpool & Wolverine (Deadpool & Wolverine, 2024)
Shawn Levy
Proyecto Salvación (Project Hail Mary, 2026)
Phil Lord, Chris Miller
Spiderman: Un nuevo día (Spider-man: Brand New Day, 2026)
Destin Daniel Cretton
Hoy es tu cumpleaños. Además es domingo. Los domingos son días especiales y son días en los que puedes recibir cartas de amor, sobre todo si hay algo que celebrar. El año pasado no participé tanto como me habría gustado en la singularidad de tus 50 años. Esta vez quiero dedicarte al menos unas palabras.
Cada mes es peor. Esta frase solo tiene un contexto en nuestro matrimonio y tú sabes muy bien a qué me refiero. A pesar del tiempo que pasa y ha pasado, a pesar de las adversidades que nos asaltan y de las discrepancias que a veces pueda haber entre nosotros, nuestra relación continúa y tú sigues luchando y sacando fuerzas por hacer todo. Tienes una voluntad férrea y un corazón muy generoso. Yo tengo la suerte de estar contigo y caminar a tu lado. A veces incluso de correr siguiendo tus pasos, como en la vida.
Esta semana ha sido difícil. Tú me has pedido lo que yo no debía darte, por protegerte y conseguir que sigas en forma en una semana. Pero a mí tampoco me gusta alejarme de ti. Y va siendo hora de que empecemos a tener planes juntos de verdad. Puede que sea el propósito de este año que empiezas, de pleno en la maravillosa cincuentena. Hay tantas cosas que me gustaría hacer de tu mano.
Por mucho que me digan que me conservo muy bien, ya no soy el mismo, ni física ni mentalmente. Lo he visto ante mis ojos cuando hacía la selección de fotos para el cumpleaños de Irene. Obviamente, sí que he cambiado. Eso no me preocupa. Tampoco me inquieta demasiado que algunas de mis habilidades estén mermando al mismo ritmo que aumenta mi experiencia. Pero todos estos años han transcurrido mientras estábamos pisando el mismo suelo y hemos evolucionado unidos. Es una gran ventaja de ser una pareja bien avenida.
Vamos a seguir cumpliendo años y vamos a disfrutarlos lo más que podamos. Hay muchas cosas que nos quedan por hacer. No podremos realizarlas todas, pero nos quedaremos lo más cerca posible de rozar nuestros sueños. Contigo será un placer.
Que seas muy feliz hoy y los días que vendrán después. TQM.
Mi querida Irene:
Hoy cumples 18 años. Según la normativa vigente y las costumbres en nuestro país, ya eres mayor de edad. No obstante, hay muchas cosas en las que ya te comportabas como una adulta. Por otra parte, en otras muchas sigues siendo una princesa ingenua y alegre, como una niña. Seguirás bajo nuestra tutela y vivirás bajo nuestro techo, pero tu independencia continuará creciendo, pues estás empezando el camino que te conduce primero a las elecciones personales y luego a tu propósito vital.
Lo que más deseo es que seas feliz, tengas salud y consigas hacer tus sueños realidad, al menos una parte de ellos, como tu madre y yo hemos conseguido. No hace falta que todos los sueños se cumplan, pero es importante tener logros que incentiven tu entusiasmo por la vida. Los que no se cumplen son fracasos que te permiten crecer como persona y buscar otras metas.
Ya eres una artista, desde pequeñita lo has manifestado. Ojalá algún día te conviertas en esa celebridad que te mereces y puedas dedicarte a lo que más te gusta. Siento que tus pasos se encaminan a eso acertadamente y estoy convencido de que lo harás.
Aun así, aunque nosotros te sigamos viendo como nuestra pequeña niña...
Una vez más mis hijos se despertarán e irán al salón en busca de los regalos dejados esta noche por los Reyes Magos. No hace mucho que se acabó ese desconocimiento que tenían de la realidad como niños ilusionados, pero perduran la auténtica magia y cierta inocencia. Desenvolverán los paquetes nerviosamente; con algunos se sorprenderán más y con otros menos, pero sumarán una pizca de felicidad a sus sentimientos.
Irene y Angel ya no son unos críos. Han crecido, el tiempo ha pasado también por ellos. Aunque están al principio de sus vidas y deben recorrer una larga carrera, llena de alegrías y pesares. Aun así, están experimentando una etapa difícil que les marcará de alguna manera. Una fase de dudas, titubeos, vacilaciones... Y también decisiones, elecciones y valoraciones.
No es difícil darles apoyo, sea cual sea el camino que escojan, siempre que este les permita construir un mundo mejor para ellos. Lo que más cuesta es ver cómo se hacen mayores, pues eso significa que están labrando su propia carretera vital y se separan paulatinamente de la senda que establecieron sus padres. Eso les hará grandes personas. Irene, la hermana mayor con dotes artísticas y talento innegable para cantar y bailar. Ángel, el chico maduro con gran personalidad que tantas vueltas le da a la cabeza.
No obstante, ambos siempre tendrán algún regalo esperándoles en el salón para recordarles cuánto les queremos, para recordarles que continúan siendo nuestros niños y que les veremos como los pequeños hermanitos de la foto aunque se hagan mayores.
Hace unos 11.000 años, en las tierras que hoy configuran el sudeste de Turquía, el firmamento se alzaba limpio y colmado de destellos, extendiendo su manto frío y negro sobre una pequeña ciudad.
Ulam se detuvo un instante para
depositar la antorcha que le iluminaba en un poste de madera. Luego continuó
caminando a oscuras y recorrió el último tramo de la calle principal.
Ulam lideraba la comunidad que se
había establecido en aquella explanada varias décadas antes, por iniciativa de
su padre y predecesor en el cargo. Había tomado esa decisión conducido por la
providencia divina. Fue una elección acertada que les alejó por un tiempo de la
vida nómada e insegura, les permitió crecer en un entorno estable y vivir de la
caza y de la vegetación que regaban las lluvias estacionales. Era el paraíso. O,
más bien, lo había sido.
Aquella noche, que señalaba el solsticio de invierno, Ulam acariciaba nervioso la empuñadura de su daga sagrada, heredada de su padre, mientras subía las escalinatas que conducían a la Casa del Cielo. Atravesó la entrada del templo y se apostó en el umbral del segundo cerco, un muro compuesto por grandes bloques de piedra. La erosión natural y el tiempo los había tallado, dándoles formas irregulares que los artesanos ancestrales habían sabido ensamblar a la perfección. En la cara interior de las estelas más altas se habían grabado figuras humanoides y animales y otros símbolos que representaban las constelaciones.
La Casa era un santuario consagrado a los cúmulos de estrellas que salpicaban la cúpula que cubría todo. Con los años, la Casa del Cielo se había transformado en una construcción monumental y también solitaria hasta que se empezó a desarrollar la ciudad en torno a ella.
Desde el centro del templo le
contemplaba un hombre altivo y rubio, que vestía una túnica dorada como la
sangre de los dioses. Era el centinela de aquel observatorio astronómico. No
estaba solo. A su alrededor se alineaban un círculo de oradores, hombres y
mujeres, que inclinaron la cabeza a modo de reverencia y se fueron retirando en
fila lentamente hacia la salida para dejarle a solas con Ulam.
-¿Qué lectura has hecho de la
Bóveda Celeste, Oráculo? -le preguntó Ulam con impaciencia, una vez que se
marcharon los oradores.
-Las estrellas muestran señales
del devenir de estas tierras una vez más, Protector -respondió el rubio con
serenidad-. Auguran otro año sin lluvia.
Ulam se mesó la barba
manifestando inquietud.
-¿Sin lluvias? -replicó con
pesadumbre-. El año pasado tu presagio fue más favorable. Predijiste la venida
de precipitaciones después del primer ciclo.
-Así fue. Pero mi vaticinio es
otro ahora.
A Ulam le pareció que el
semblante afeitado del Oráculo expresaba una postura desafiante.
-No me agrada, Oráculo.
-Lo sé, Protector. Pero no hay
otra lectura posible.
-Si no hay lluvias…
-Si no hay lluvias la situación
será insostenible. Tendremos que recuperar los antiguos hábitos y deambular por
montañas y páramos en busca de fortuna.
-Pero… -Ulam vaciló. Sus ojos
volvieron a posarse fijamente en el Oráculo-. No, no podemos hacer eso.
-No hacerlo nos condenaría a
todos.
Perder el asentamiento
significaba para Ulam renunciar al poder que había atesorado, la omnipotencia que
le habían legado sus padres. Ulam blandió la daga y la hundió rápidamente en el
vientre del desconcertado clarividente. La sangre tiñó la túnica.
-La traición no tiene absolución
-dijo Ulam con firmeza-. El Oráculo debe ser reemplazado.
***
Esto aconteció en el complejo ubicado
en lo que hoy conocemos como el yacimiento de Göbekli Tepe, la Colina del
Ombligo.
Me encanta ese grito alegre: "Hasta el Infinito y más allá". Aunque en la película Toy Story tiene otro significado, resulta ser un paradigma perfecto de lo que encierran las mentes de los matemáticos entorno al infinito, un concepto difícil de imaginar que tiene entidad propia. No os voy a hablar de Cantor y esos talentos que concibieron infinitos de distinta magnitud. Sino de otras curiosidades más mundanas.
∞
Podemos describir el símbolo del infinito como una lemniscata de Bernoulli. En Geometría, es una curva plana unicursal definida a partir de dos puntos dados F1 y F2, conocidos como focos, situados a una distancia de 2d entre sí, como el lugar geométrico de los puntos P tales que el producto de su distancia a los dos focos es constante y vale d2:
Es decir, se trata de esta curva:
También podemos reconocer el símbolo del Infinito si contemplamos de perfil la Banda de Moebius, una superficie con una sola cara y un solo borde que se podría recorrer indefinidamente y que el magnífico Escher ilustró magistralmente:
Me indigna la gente que te hace dudar porque piensas que es imposible que lo esté haciendo tan mal.
Esta mañana iba conduciendo camino de casa. Al final de una bocacalle tenía que girar a la derecha y encontré un vehículo de gran tamaño estacionado en la esquina, con el motor en marcha. Ocupaba más espacio del que debía y, por tanto, dificultaba la visibilidad de la calle y mi maniobra.
Ya sabéis cómo funciona la mente. Los pensamientos la cruzan rápida e instantáneamente. Antes de salvar el obstáculo pensé: "Estará esperando a alguien y no ha encontrado un sitio mejor". Fui indulgente. Pero, una vez que sorteé la esquina, a 5 metros escasos, había dos plazas de aparcamiento. De hecho, yo aparqué mi coche en una de ellas. ¿Por qué no había hecho lo mismo y se ahorraba tener que molestar a los demás Cuando me apeé del coche, atravesé la calle hacia mi casa y me quedé mirándole unos segundos. Creo que se dio cuenta, pero me dio igual. Era la venganza de quien ha hecho las cosas bien.
Unos minutos antes, al coger una curva para cambiar de calle, otro tipo había tocado el claxon para advertirme que iba a colisionar con él si seguía en el mismo carril que él estaba. Me pareció una actitud poco cívica, porque él iba detrás y yo aún no había tenido tiempo de elegir el carril que iba a tomar. Pero me aguanté, protesté para mis adentros y asumí mi parte de responsabilidad. Inmediatamente se pasó al carril al que me había obligado a desplazarme porque había un motorista unos metros más allá que le impedía avanzar. Así que circulaba delante de mí. No exagero si digo que no pasaron ni sesenta segundos cuando este mismo conductor encendió el intermitente para señalizar un giro a la izquierda. El problema es que no se apartaba del carril por el que yo le seguí y me hizo disminuir la velocidad hasta casi detenerme cuando él solo tenía que volver al carril de la izquierda para completar su maniobra.
En fin, estoy convencido de que esto os pasa casi todos los días. Puede que alguna vez seamos los causantes de una situación así. Pero una cosa es cometer un error y otra muy distinta creer que lo estás haciendo todo bien y no tener paciencia con otros ciudadanos.
El 28 de abril de 2025, a las 12:33, un dedo pulsó por error el botón que no debía pulsar.
Era un botón rectangular en el que se había rotulado: "Liberar". Casi instantáneamente, todo lo que estaba encendido se apagó. Algunas luces volvieron a encenderse, pero en unos 5 segundos se apagaron de nuevo en todo el país, sumiendo a una parte de la población en el pánico y a la mayoría en el desconcierto y la incertidumbre. Fue así como los ciudadanos conocieron su auténtica vulnerabilidad, el aislamiento y la incomunicación. Sin televisión, sin internet, sin nada que hacer, la gente se dedicó a dormir, a leer o a hablar con los vecinos.
Apenas se conocían, porque estudiaban en institutos diferentes. Pero habían coincidido en varias fiestas.
Estaban sentados en un banco cuando ella encontró el momento de declarar algo que le daba mucha vergüenza.
-Hay algo que quiero contarte antes de seguir con nuestra relación –dijo ella.
-Dime –replicó él tímidamente.
-No quiero que haya sorpresas más adelante –insistió la joven, mirándole fijamente a los ojos por un segundo.
-De acuerdo.
La chica vaciló un poco y luego apartó el cabello que cubría su oreja izquierda. Dejó ver aquel pliegue anómalo en el pabellón auditivo. Él no lo había notado hasta ese instante, oculto por su cabellera larga y oscura.
-Es un defecto de nacimiento.
Su novio frunció el entrecejo e incluso arrugó las comisuras de los labios. Pensó muy bien lo que iba a contestarle.
-Tienes la suerte de ser guapa y atractiva, pero, aunque no lo fueras, eso que me has enseñado no sería suficiente para estropear tu belleza, ni la interior ni la exterior.
Ella pareció aliviada y no pudo evitar soltar un suspiro. Iba a decir algo más, pero él la detuvo.
-Espera. Yo tampoco quiero que haya obstáculos en esto, porque quiero que funcione.
Se levantó un poco la camiseta y le mostró una gran protuberancia en el costado derecho. Sobresalía visiblemente, tenía un tamaño considerable.
-Se supone que es un tumor benigno. Pronto me lo extirparán. No se lo he confesado a nadie hasta ahora.
La chica comprendió el mensaje y le abrazó con cariño. En tan solo unos minutos habían conseguido que el vínculo entre ellos fuera más sólido de lo que nunca habrían imaginado.
Además de presentar la relación de libros que he leído durante el año 2024, los he clasificado para dar mi impresión general de los mismos. Para ello utilizo la siguiente notación:
Hoy ha sido un día muy especial y reconfortante. De la mano de un productor con gran talento, mi hija ha lanzado su primer videoclip musical. Me complace compartir con vosotros que Irene Muriel comienza su carrera artística cantando "La Llorona".
Además de presentar la relación de libros que he leído durante el año 2023, los he clasificado para dar mi impresión general de los mismos. Para ello utilizo la siguiente notación:
Cada vez oímos más comentarios y noticias sobre la Inteligencia Artificial. Sinceramente, a mí me está alarmando. No terminaba de creerme lo que escuchaba sobre el uso que se le puede dar, así que abrí un navegador de internet y accedí a su herramienta IA.
Entré en modo "chat" y, para empezar, puedes elegir entre 3 estilos de conversación: más creativo, más equilibrado y más preciso. Después de varias pruebas convincentes con el estilo "más equilibrado", que se limita a buscar contenido en la red, me decanté por poner a prueba el estilo "más creativo".
Esto es lo que le pedí a la IA:
Necesito un cuento de 100 palabras como máximo sobre un monstruo de barro que tenía que cruzar un río y no sabía cómo hacerlo.
Y esto es lo que me respondió:
Hola, este es Bing. Puedo intentar crear un cuento para ti. Aquí está mi intento:
El monstruo de barro vivía en un bosque cerca de un río. Un día, vio una hermosa flor al otro lado del río y quiso ir a olerla. Pero no sabía cómo cruzar el río sin deshacerse. Pensó en construir un puente con ramas, pero eran demasiado débiles. Pensó en nadar, pero el agua era demasiado rápida. Entonces, tuvo una idea: esperaría a que el sol se pusiera y el barro se secara. Así, se convirtió en una estatua de barro y pudo caminar sobre el río sin problemas. Cuando llegó a la flor, se sintió muy feliz y le dio las gracias al sol por su ayuda.
Leyendo esto, ¿tienen sentido los concursos literarios a partir de ahora?
Necesito un cuento de 100 palabras como máximo sobre un monstruo de barro que tenía que cruzar un río y no sabía cómo hacerlo.
Allá donde esté, deseo que siga haciendo lo que tanto le gustaba: dibujar. El pasado mes de noviembre perdimos a Carlos Pacheco, este artista gaditano de enorme talento que conquistó con sus ilustraciones los mundos de Marvel y DC a los que los aficionados a los tebeos deseábamos llegar en nuestros sueños.
Esta tarde, un buen número de seguidores hemos compartido unos agradables y emotivos momentos con Rafa Marín y Jesús Merino, moderados por Fran Matute en una charla celebrada en el Cicus de la Universidad de Sevilla que le ha rendido homenaje con humor y cariño. Rafa, que trabajó de guionista con Carlos, y Jesús, que entintó sus dibujos, nos han contado curiosidades y anécdotas para perfilar la figura de esta persona tan entregada a su vocación. Gracias a ellos, nos hemos acercado a la parte más humana de un ilustrador cuyas obras hemos disfrutado y seguiremos disfrutando tanto.
Además de presentar la relación de libros que he leído durante el año 2022, los he clasificado para dar mi impresión general de los mismos. Para ello utilizo la siguiente notación:
"[...] La tecnología actual de climatización sale muy cara al planeta. La mayoría de los sistemas se basan en bombear un líquido refrigerante a través de una bobina de evaporación situada en el interior del aparato de aire acondicionado que se instala dentro del edificio; al convertirse en gas dentro de la bobina, el líquido absorbe el calor y la humedad del aire. En el exterior del edificio, un compresor, condensador y ventilador vuelven a convertir el gas en líquido, liberando el calor y el agua condensada.
Este ingenioso método, ideado hace ya un siglo, presenta tres problemas. En primer lugar, los hidrofluorocarbonos que suelen utilizarse como refrigerantes son en sí mismos gases de efecto invernadero; cuando se filtran al medio ambiente, presentan un potencial de calentamiento global miles de veces superior (comparando molécula a molécula) que el dióxido de carbono. En segundo lugar, los aparatos convencionales de aire acondicionado no eliminan el calor: simplemente lo expulsan al exterior. En Phoenix, según un estudio, elevan la temperatura exterior nocturna hasta 1ºC. Y, en tercer lugar, consumen cantidades ingentes de electricidad, en torno al 8,5% del consumo total mundial. La mayor parte de esa energía sigue generándose mediante la quema de combustibles fósiles. En 2016 la climatización emitió 1.130 millones de toneladas de dióxido de carbono; se prevé que en 2050 esa cifra sea casi el doble."
Extracto de Demasiado calor para vivir, por Elizabeth Royte. National Geographic España, julio de 2021